Crack (droga)
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Origen
El crack se considera la droga más adictiva y su aparición es un fenómeno relativamente reciente. En 1985 el New York Times menciona por primera vez "una nueva forma de droga llamada crack." Un año después esta misma publicación afirma que el crack es la mayor noticia desde Vietnam y la caída de Nixon. Mientras los medios de comunicación comparan la dispersión del crack con las plagas de la Europa medieval, los investigadores descubren que el uso de este psicoactivo no es una epidemia nacional, sino "un fenómeno limitado a unos pocos barrios bajos de la ciudad en menos de doce zonas urbanas." (17) Pero a partir de entonces el fenómeno ha seguido creciendo y no se tienen indicios de hasta dónde va a parar.
QUÍMICA
Identificación
El crack se presenta en forma de rocas cristalinas de color blanco o amarillento.
Composición
El principio activo del crack es también la cocaína. Como se explicó ya en el apartado anterior dedicado a la cocaína, la pasta base puede producirse rociando las hojas secas de coca con potasa, agregándoles después queroseno y posteriormente ácido sulfúrico y agua. Normalmente la masa resultante adquiere la consistencia del barro y se distribuye como pasta base para que, a través de otro proceso químico se le libere de otros alcaloides y quede únicamente la cocaína en forma de clorhidrato. No obstante, alrededor de la segunda mitad de los ochenta, la paste base se dejó secar y comienzó a venderse como bazuko. Estas rocas de bazuko, de un color grisáceo, se trituran un poco y se fuman mezcladas con tabaco. Ya en los noventa, la pasta seca o bazuko se diluye en una solución de amonia precipitada con éter. La mezcla se calienta, se filtra y toda vez seca se convierte nuevamente en rocas pero esta vez son blancas: rocas de crack.
Formas de adulteración
El crack puede sufrir las mismas adulteraciones que la cocaína:
La cocaína es quizá la droga más sujeta a sufrir adulteraciones. En 1974 los laboratorios Pharm Chem examinaron cuarenta muestras de diferentes dosis de cocaína circulantes en el mercado clandestino de California, E.U. y determinaron que todas estaban adulteradas en proporciones que iban del 30 al 40%. Inmediatamente la DEA saltó: «Ese laboratorio no está autorizado para publicar datos sobre la composición química de las muestras de drogas ilícitas cedidas por donantes anónimos». (13) Diez años después, investigadores que prefieren mantener su anonimato, informaron que la pureza media se había reducido a la mitad.
Hay dos tipos de "cortes" o adulterantes para la cocaína. Los cortes inactivos sirven para dar peso: lactosa, talco, bórax, Manitol® (que es un laxante italiano) o cualquier otra cosa que se parezca a la cocaína y no tenga efectos colaterales perceptibles de manera inmediata. Para compensar la potencia perdida en la adulteraciones, se le añaden también cortes activos, que pueden ser de dos clases: excitantes (anfetaminas en polvo) para que tenga una subida fuerte y congelantes (novocaína o benzocaína) para imitar el efecto característico de adormilar la boca de la auténtica cocaína.
En términos generales, el que distribuye la mercancía por kilos, la corta normalmente con bórax, lactosa o Manitol®, para dejarle una pureza de entre 85 y 80%; el que la compra en kilos y la vende por onzas la corta con amfetamina y algún anestésico derivado de la coca para dejarla entre 70 y 60%; el que la compra en onzas y la vende en gramos, la corta con lo que se le ocurre, incluyendo gis o talco, y/o nuevamente procaína y novocaína que siendo substancias 70% más tóxicas que el bórax, el Manitol® y la lactosa, añaden además dificultades de solubilidad, haciendo más peligrosa su administración intravenosa y la dejan con sólo un 30 a 40% de cocaína. Si es que pasa por un revendedor más puede acabar hasta en un 20%. El caso es que el consumidor que compra por gramos, rara vez recibe más allá del 50% de cocaína pura, la cantidad acostumbrada en las muestras callejeras actuales oscila entre el 20 y el 40%.
Se cree que un modo elemental de detectar la adulteración es probando la droga; se supone ingenuamente que al contacto con los labios y la lengua, la cocaína los adormece. Esto nunca es una garantía porque como ya se señaló, el efecto puede estar provocado por lidocaína o procaína. La presencia de grumos también es un mito, en realidad estos grumos se deben a la humedad y se forman con todas las sustancias con las que pueda estar cortada, al igual que se cristaliza el azúcar húmedo.
Una prueba más efectiva es la que se hace con un vaso de cristal claro y agua fría. Los cristales de cocaína pura se disuelven al echarlos en el agua antes de llegar al fondo del vaso. En el camino se desprenden la mayoría de las impurezas y quedan visibles en el fondo. La prueba más efectiva para detectar adulterantes se realiza a nivel térmico: la cocaína se funde entre los 192 y los 197 grados centígrados, así es que cualquier ingrediente que llegue a fundirse antes o después, no puede ser cocaína. Empíricamente se puede realizar con ayuda de un pedazo de papel aluminio o de los metalizados que vienen en las cajas de cigarros. Se coloca la muestra de cocaína encima del papel y por debajo se calienta con un encendedor. Si es pura, hace burbujas y deja una película marrón claro; si no lo es se ennegrece y deja grumos. La inmensa mayoría de los consumidores no sabe reconocerla por la sencilla razón de que nunca la ha visto ni la ha probado pura.
FARMACOLOGÍA
Mecanismo de acción y formas de empleo
No hay estudios al respecto. Sólo se sabe que su mecanismo de acción es básicamente el mismo que el de la cocaína, aunque al ser fumado, el alcaloide llega más rápido al cerebro, en mayores cantidades y presentando un efecto sinérgico con los otros químicos que se hayan usado para la elaboración de las rocas.
Usos terapéuticos
Esta droga no tiene utilidad médica alguna.
Dosificación
Las concentraciones psicoactivas de esta droga no son constantes porque depende de su pureza y por lo mismo, resulta muy difícil calcular su dosificación. Los usuarios suelen fumar las rocas de crack en pipas de cristal cuya capacidad es de aproximadamente 2 gramos. Durante una inhalación se consumen entre 80 y 100 mg. Estas inhalaciones pueden repetirse cada cinco minutos hasta que el consumidor siente el efecto deseado (o termina su dotación, lo que ocurra primero).
Efectos psicológicos y fisiológicos
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, fumar crack produce:
considerable euforia o estimulación del sistema nervioso central casi inmediatamente... A los pocos minutos la euforia es reemplazada por ansiedad, miedo, depresión o apatía considerables. Estos efectos psicológicos desagradables (disforia) pueden combatirse fumando más... con lo que la persona adquiere la necesidad de utilizar la droga continuamente, durante muchas horas, para sentirse de nuevo relativamente bien aunque raramente volverá a presentar la embriaguez o euforia iniciales. Los usuarios describen este tipo de reacción como ansiedad, pero en realidad es un estado complejo de angustia asociado con una necesidad imperativa de fumar más... Si el individuo sigue fumando, puede llegar a tener alucinaciones, percepciones ilusorias, ideas paranoides o un comportamiento francamente psicótico. Es indudable que cuando las personas empiezan a usar la droga pueden limitar su uso a una o dos veces por semana; sin embargo, en la mayoría de los casos esta frecuencia aumenta gradualmente hasta que la persona se ve obligada a fumar intensamente todos los días, llevada por una necesidad irreprimible. (19)
Fumar crack provoca insensibilidad, sequedad de boca, sensación de ardor en los ojos, sudoración, palpitaciones, dolor de cabeza, contracciones musculares, aumento en los reflejos y dilatación de las pupilas.
El uso crónico produce irritabilidad, insomnio, pérdida de peso, hipertensión, arritmia cardiaca, temblores, indiferencia sexual, accesos crónicos de tos, paranoia creciente, delirios de parasitosis, percepciones visuales miniaturizadas (micropsia) e infecciones pulmonares que pueden desencadenar en edema. Se ha comprobado que el uso de crack por mujeres embarazadas puede provocar deterioro fetal, retardo en el crecimiento intrauterino y parto prematuro. Los niños nacidos en estas condiciones, parecen estar destinados a sufrir conductas anormales. Los "bebés del crack", como empieza a conocérseles, "tienen problemas para jugar y hablar con los otros niños... 'Operan sólo en un nivel instintivo'... Algunos tienen temores y periodos en que se desconectan del mundo. Nadie sabe todavía cómo deshacer el daño causado por las madres." (9)
Potencial de dependencia
El crack produce una tolerancia muy alta que se desarrolla con extrema facilidad. Aunque hay informaciones contradictorias, la mayoría de los investigadores afirman que el crack no provoca adicción en el sentido físico, pero sí una grave dependencia psicológica cuyo síndrome abstinencial se manifiesta por insomnio, fatiga, apatía y depresión grave.
FUENTES DE CONSULTA ACERCA DE LA COCAÍNA Y EL CRACK
1. Arif, A. Consecuencias adversas para la salud del uso indebido de la cocaína, OMS, Ginebra, 1988.
2. Astorga, Luis: El siglo de las drogas, Espasa-Calpe, México, 1996.
3. Brailowsky, Simón: Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología. FCE-CONACYT, México, 1995.
4. Brau, Jean Luis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973.
5. Cocaine Facts, Alcoholism and Drug Adiction Research Foundation, Toronto Canadá (Internet).
6. Conan Doyle, Sir Arthur: El signo de los cuatro, Orbis, España, 1983.
7. Coppel, Robert: Los narcóticos, Bruguera, España, 1973.
8. Diccionario de Especialidades Farmacéuticas, Edición no. 40, PLM, México, 1994.
9. Dornbierer, Manú: La guerra de las drogas, Grijalbo, México, 1991.
10. Escohotado, Antonio: Guía de drogas, Ómnibus Mondadori, España, 1990,
11. Escohotado, Antonio: Historia General de las drogas, Tomo II. Alianza editorial, España, 1995
12. Fármacos de abuso: Información farmacológica y manejo de intoxicaciones, Centro Mexicano de Estudios en Farmacodependencia, México, s/f.
13. "Financiado por la CIA, el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos proveyó armas y financiamiento a la 'Contra' nicaragüense", Proceso, No. 1038, 22-sep-96.
14. Freud, Sigmund: Escritos sobre la cocaína, Anagrama, España, 1980.
15. Goodman, Alfred et all : Goodman y Gilman. Las bases farmacológicas de la terapéutica, 8va. edición, Panamericana, Argentina, 1991.
16. Identificación de Estupefacientes y psicotrópicos, Manuales del Instituto de Capacitación de la PGR, México, 1990.
17. Incardi, James A. La guerra contra las drogas, Grupo Editor Latinoamericano, Argentina, 1993.
18. Krupp, Marcus et all.: Diagnóstico clínico y tratamiento, 23a. edición, Manual Moderno, México, 1988.
19. Las Naciones Unidas y la Fiscalización del uso indebido de drogas, ONU, Nueva York, 1990.
20. Musto, David F. "Pautas en el abuso de drogas y la respuesta de los Estados Unidos", en El combate a las drogas en América, FCE, México, 1993
21. Nicholl, Charles: La ruta de la coca, Biblioteca grandes viajeros, España, 1998.
22. Sabbag, Robert: Ciego de nieve, Anagrama, España, 1990.
23. Shulguin, Alexander: "La legalización de ciertas drogas debería de ir acompañada de educación", Muy Interesante, Año XVI, No. 2, México, Febrero de 1999.
24. Schroeder, Richard: El mundo de las drogas, Edamex, 1990.
Creado por Cristóbal "Cenam" Aracena, cualquier correccion sera agradecida.

